El pasado 8 de Junio se llevó a cabo una conferencia titulada “La influencia de la Arqueología en el Paisaje Urbano de Jerusalén” la cual fue dictada por un arqueólogo israelí, pero más importante: un representante de la Autoridad de Antigüedades de Israel (AAI). Dicha actividad fue además patrocinada por la Embajada de Israel en Chile y el programa de Antropología UC.

Muchos estudiantes de la UC se preguntarán por qué organizaciones como OSP UC y los estudiantes de Antropología se manifestaron en contra de esta conferencia ¿Se quería prohibir el ingreso de un académico solo por el motivo de su religión o su origen? La respuesta indudablemente es negativa, y producto de grandes desinformaciones nos encontramos en la obligación de clarificarlo.

El movimiento BDS (Boicot, desinversiones y sanciones) es un movimiento que busca presionar al Estado de Israel para que cumpla con el Derecho Internacional y las garantías mínimas de igualdad para el pueblo palestino, situación que en la actualidad no se cumple. El BDS académico tiene por fin boicotear aquellos vínculos institucionales con el Estado de Israel, los cuales se utilizan para limpiar su imagen y echar una cortina de humo sobre la ocupación ilegal de Palestina y las violaciones a los Derechos Humanos. Actualmente, La AAI realiza excavaciones en lugares que se encuentran en Jerusalén del Este, considerado por el Derecho Internacional como territorio ocupado ilegalmente. Además, muchas de las investigaciones que conduce la AAI se realizan mediante la expulsión de la población palestina a barrios determinados con la fuerza de una ley que permite a militares israelíes desalojar de forma violenta e ilegítima a familias completas.

A través de la realización de este seminario lo que se intentó fue pasar por “académico” algo que no es inocente, sino que cumple el papel de construir una hegemonía y reforzar relaciones de poder, marginando al pueblo palestino en su propia tierra. Bajo la naturalización de lo puramente académico, entendido como algo diferenciado de lo político, se ha tratado de ocultar un despliegue de tecnologías de poder que responden a posicionamientos políticos definidos por parte de los actores involucrados.

Con estos y otros antecedentes, es que como estudiantes mostramos nuestro descontento, entendiendo que una casa de estudios pluralista como la nuestra no puede ser cómplice pasiva de la colonización y memoricidio de un pueblo completo. Los estudiantes de Antropología luego de tratar el tema en un encuentro interno y en una asamblea de carrera,  optaron por apoyar la cancelación del evento, dejando clara su postura colectiva. Sin embargo, nuevamente la UC nos decepciona, ya que decide continuar con mecanismos de toma de decisión a puertas cerradas que, al no acoger la  opinión de sus propios estudiantes, impiden una real democratización de los espacios. Nuevamente la UC nos decepciona, al ser la única universidad que decidió continuar con esta charla a diferencia de lo ocurrido en la Universidad de Chile y la Universidad Alberto Hurtado, donde después de conversaciones con los propios estudiantes se tomaron en cuenta los acuerdos mayoritarios estudiantiles y las charlas fueron canceladas.

Pero por sobre todo, nuevamente la UC nos decepciona por el carácter poco tolerante y la grave situación de censura que vivimos los estudiantes que asistimos a dicha charla. Al inicio se nos increpó de manera violenta y descortés por parte de Eduardo Valenzuela, Decano de la Facultad de Ciencias Sociales y luego, una vez finalizado el seminario, si bien se abrió un espacio para hacer preguntas éstas fueron abruptamente silenciadas aludiendo a que el invitado tenía una agenda muy ocupada. Este hecho sin duda no deja de ser preocupante, no solo porque las autoridades universitarias fueron testigos, sino porque la tolerancia y el respeto fueron abiertamente pasados a llevar.

Hoy nuevamente la UC nos decepciona pero eso no será argumento para dejar de cuestionarnos lo impuesto, de levantarnos por nuestros ideales y de luchar por lo que creemos correcto. No perdamos nunca el rol activo como estudiantes de la Universidad Católica ya que es la única forma de lograr los cambios que queremos alcanzando la verdadera democracia universitaria.

Noëlle Salah – Ciencia Política.
Presidenta Organización Solidaria con  Palestina UC

Damián Sabatini – Antropología.
Presidente Centro de Estudiantes Antropología UC

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