Durante los últimos días, hemos visto como en los distintos medios de opinión se han mostrado posturas acerca de un tema que ampliamente hemos discutido como estudiantes en los últimos años. Y aunque, a nuestro juicio, estas discusiones no están ni cerca de ser el reflejo de un debate profundo de las y los estudiantes de nuestra facultad, parece necesario responderle como estudiantes de Educación a Vicente Breguel, Consejero Territorial de Ingeniería Comercial UC.

 

Lo primero, es mencionar que, frente al ejemplo de una casa de estudios en Brasil, en donde la gratuidad no asegura la eliminación de la segregación, parece necesario dejar en claro que en Chile acceder a la Educación Superior está determinado por el nivel de ingreso cultural, social y económico de las familias y que  se garantiza, en alguna medida, con un sistema de créditos y becas, las cuales han sido maquilladas y falsamente llamadas como gratuidad. Así, estudiar en Chile no está muy lejos de lo que se plantea: acceder a la educación superior es posible solo para las elites. Hoy, la educación en Chile puede llegar a ser igual de elitista que en Brasil, pero al menos en este último ha cubierto aristas como el acceso, mientras que en Chile, quienes menos capital tienen la consiguen de acuerdo a qué tanto están dispuestos a endeudarse.

 

Lo segundo, es entendemos que la educación es un derecho social y, como tal, es el Estado chileno quien debe asumir la responsabilidad que todo ciudadano pueda acceder a esta de forma gratuita. Pero, como mencionamos en el punto anterior esa no es la realidad chilena, donde el  Estado ha financiado la educación privada sumergiéndose bajo las lógicas de mercado, en donde este último juega un rol importante y  potencia que el capital económico que presentan las familias determine las oportunidades de aprendizaje de las y los niños. Asimismo entendemos que, como derecho social, es el Estado el encargado de garantizar este derecho, logrando cada uno y una tenga la opción de estudiar bajo una educación pública, y que existan las facilidades de financiamiento para aquellos que decidan por uno privado entre la diversidad de proyectos educativos existentes.

 

Además, creemos que desviar la discusión con reflexiones finales acerca de la Educación Inicial es, a lo menos, una táctica tendenciosa e irresponsable. Hoy es casi consenso que la educación inicial es uno de los primeros eslabones en donde se generan las brechas y las desigualdades en las y los niños de Chile. Aun así,  fortalecer cualquier nivel educacional parcelado, sin considerarlos a todos como la médula de una sociedad,  no hace más que seguir desarticulando aún más un sistema educativo que no ha sabido responder a las necesidades de sus estudiantes. No estamos diciendo que no es necesario preocuparnos y ocuparnos de quienes están ingresando al sistema educacional. Estamos diciéndoles que es necesario fortalecer la educación pública, entendida como una responsabilidad estatal, en todos y cada uno de sus niveles educativos.

Sin embargo, hoy fortalecer cada uno de nuestros niveles educativos no tiene sentido sin asegurar que miles puedan desarrollarse integralmente en sus niveles superiores. Desviar la discusión hacia la Educación inicial no asegura que las y los más necesitados de Chile pueden siquiera acceder a la Educación Superior. Se hace necesario que exista la voluntad de fortalecer la Educación Pública en todos sus niveles y eso sí o sí implica que el Estado tenga que desembolsar una suma considerable de tiempo y dinero. Es evidente que compartimos tu preocupación, considerando además que hoy las políticas públicas están orientadas a la calidad de infraestructura, dejando de lado el avance en la cobertura, la calidad de aprendizajes e ignorando la profesionalización y el reconocimiento social de la Educación Parvularia como parte importante de la educación chilena. Sin embargo, tal como emplazas a otros, nos preguntamos qué han hecho ustedes en este tema. ¿Cómo han abordado esto desde nuestro territorio? ¿Por qué si en Educación se discuten temas relacionados con la gratuidad, los mecanismos de financiamiento y el fortalecimiento de la Educación, ustedes, como Movimiento Gremial, no se hacen parte? ¿Cómo es posible que hoy nos enteremos de sus posturas mediante estas columnas de opinión?

 

La invitación final es que discutamos sobre cómo la gratuidad aporta o no a la consagración de la educación como un derecho fundamental y cómo afecta directamente a quienes se sientan día a día a nuestro lado. Más aún, que hoy hablemos cómo las lógicas de mercado han mermado la vida de las y los estudiantes de Chile y que hoy, para nuestros compañeros y compañeras no sea suficiente con tener que endeudarse toda la vida para pagar por tus derechos, sino que al hacerlo tengan que devolver con intereses a privados, quienes llenan sus bolsillos a costa de miles quienes se atreven a soñar con cambiar su realidad.

 

Roxana Garrido

Consejera Territorial Educación

Bruno Álvarez

Vicepresidente Externo CEPEM